El arrollador triunfo de Ricardo Martinelli el pasado 3 de mayo; la consecuente crisis del Partido Revolucionario Democrático (PRD) y el fallecimiento del ex presidente Guillermo Endara, marcaron la actividad política de 2009.
Tal como lo vaticinaban las encuestas previas, Martinelli recibió el respaldo de más del 60 % de los votantes, que enviaron un claro mensaje de rechazo al continuismo que representaba la candidatura oficialista de Balbina Herrera, que tuvo que conformarse con algo más del 36 % de los votos.
Martinelli se vendió al electorado como el promotor del “verdadero cambio”, criticando tenazmente a quienes identificó como “los políticos tradicionales”, aunque en sus esfuerzos por alcanzar la Presidencia no dudó en sumar a su alianza al partido Panameñista y a su entonces candidato Juan Carlos Varela, a quien Martinelli lo había identificado como un político de “huesos viejos”.
La derrota del PRD se veía venir desde las primarias internas, período en el que se dio una agria disputa entre Juan Carlos Navarro y Balbina Herrera que generó una división en el colectivo.
Concluida esta fase, un PRD dividido y hasta desmoralizado afronta una campaña marcada por la improvisación y la desorganización. Balbina Herrera escoge a Navarro como su compañero de nómina con el ánimo de unificar al partido, pero los resultados electorales demostraron que la estrategia no dio resultados.
La debacle fue más allá de las elecciones y en medio de acusaciones responsabilizando de la derrota a la dirigencia encabezada por Martín Torrijos, el PRD elige una dirigencia transitoria que tiene como principal misión curar las heridas y fortalecerlo cara el 2014.
Igualmente, el alcalde de la capital, Ricardo Bosco Vallarino fue tema en los medios de comunicación y desde que llegó a la alcaldía fue cuestionado duramente por sus actuaciones.
También se registró el deceso del ex mandatario Guillermo Endara Galimany, quien intentó sin éxito regresar al Palacio de Las Garzas.
También falleció el ministro encargado de la Presidencia durante la dictadura, Manuel Solís Palma.