A pesar de que el nado sincronizado es un deporte olímpico que no es muy conocido en nuestro país, existe un semillero de 50 niñas que lo practican con miras a una competencia internacional de “Novatas”, a registrarse en Jamaica el próximo mes de octubre.
Los delicados y hermosos movimientos acuáticos de este grupo de sirenitas se pueden apreciar, todos los sábados, en la piscina Eileen Coparropa, ubicada en Juan Díaz, donde lo practican niñas desde los 8 años de edad.

Giselle Zapateiro, entrenadora de las pequeñas nadadoras, manifestó que esa disciplina en los últimos años empezó a cobrar auge, porque era un deporte que lamentablemente había menguado. “Se practicaba, pero no en grupo, sino individualmente”, destacó.
Zapateiro, quien formó parte de un equipo de nado sincronizado en los años 80, explicó que la clave del éxito para que este grupo de chicas haga presentaciones magistrales es la convivencia entre sus integrantes. “Por eso tratamos de que convivan no solo dentro de la piscina, sino fuera de ella”, añadió.

Esta entrenadora lleva dos años impulsando este elegante deporte en nuestro país, en donde ha encontrado una buena acogida.
Jennifer Timmins, una de las que hará el viaje para competir en este torneo exclusivo para novatas, expresó que tiene un año de practicar el “ballet” acuático. Confesó que ha tenido que hacer sacrificios, como cambiar sus hábitos alimenticios, pero los hace con mucho gusto porque sabe que representará nuestro país.

Mejora la salud.
Para Monique Luque, quien sufre de asma, expresó que esta disciplina le ha ayudado bastante a controlar su respiración. “Esta ha sido una hermosa experiencia para mí, me ha mejorado el asma y lo disfruto un montón”, dijo.
