Este narcotraficante colombiano fue uno de los personajes que la Unidad Sensitiva conjuntamente con las Fiscalías de Drogas investigó. Las pesquisas
fueron férreas desde el 2002, desarticulando una a una, cada red que pretendía traficar por Panamá droga y establecer una red de lavado de dinero en el país.
El trabajo ejecutado requirió de experiencia y sistematización de un equipo de trabajo, ahora la interrogante es, sí el país ha quedado a merced nuevamente del narcotráfico ante la ausencia de los más importantes investigadores y uno de ellos muere tras una intoxicación de un pesticida.
Candanedo en una entrevista concedida a KW Continente aseguró que en este tipo de disputas y situaciones incómodas que se producen quien sale favorecido es el criminal.
No obstante, Rayo Montaño veía a Panamá como un paraíso para sus transacciones ilícitas de drogas, tenía movilidad en los cuatro puntos cardinales del país y como un juego de ajedrez utilizó sus mejores fichas en nuestro país involucrando a personalidades de importantes esferas políticas, culturales, educativas, empresariales, comunicacionales y públicas que quedaron a merced del capo.
Al ser desmantelada la red del narcotraficante colombiano, trasladaba 15 toneladas de cocaína al mes y alrededor de 52 toneladas desde el 2002. Logró mover unos 150 millones de dólares para el lavado de dinero y se efectuaron más de 100 arrestos, esto provocó que imperios de testaferros, colaboradores y gente que utilizó el dinero de las drogas a través del lavado de dinero sufrieran una de las mayores perdidas.
Rayo Montaño se había metido de lleno en el blanqueo de capitales a través del sistema bancario y aspiró a financiar proyectos turísticos en Panamá.
Las investigaciones de la Fiscalía Primera de Drogas indican que el capo quería financiar el proyecto de construcción de un Teleférico en el Cerro Ancón. También se involucró en el mercado de las concesiones mineras y en la industria inmobiliaria.