Al menos ese es el panorama en Belisario Frías, un corregimiento recién formado en San Miguelito y cuyas autoridades locales, tratan de solucionar a un ritmo lento, pero seguro.
Luis Castillo, administrativo y técnico de la Junta Comunal, reconoce que la basura es una de las dificultades más apremiantes dentro del abanico de problemas que hay en el corregimiento.
De acuerdo con el funcionario, los principales centros de suciedad se localizan en sectores donde la planificación urbana no ha sido posible, en vista que las comunidades han sido construidas por espontaneidad y sin organización.
Como resultado, los camiones colectores no pueden realizar bien su trabajo, debido a que son grandes o, lo que es peor, los residentes no se acostumbran a los horarios programados para depositar los desperdicios cuando éste hace su recorrido en las vías principales.
"Nosotros encontramos que estos lugares como los son Santa Marta, El Mirador y Barriada 2, 000 presentan una topografía irregular o accidentada, donde los accesos son veredas o veredas-calles, no aptas para las dimensiones de los vehículos colectores", reitera Castillo.
Cada vez que pasan los vehículos colectores, sólo hay que esperar media hora para que el lugar, donde se recogió los desechos, vuelvan a coparse convirtiéndose en un círculo vicioso.
¿A qué obedece?.. Castillo insiste que la mayor parte de la población se concentra en las veredas y los equipos colectores de Revisalud, la empresa encargada de transportar los desechos, no se ha ajustado a la realidad. Al punto que se necesita equipo que llegue hasta allá.
"En el caso de la ciudad de Panamá -dice el funcionario-, la maquinaria se ha ajustado a las condiciones particulares de cada corregimiento, empleando colectores más pequeños a los tradicionales que entran a las veredas, resolviendo así este problema.
Otro aspectos es que las cajas estacionarias, donde se deposita la basura, son diversificadas según el volumen poblacional existente, mientras que Revisalud mantiene una dimensión estándar para todos los clientes.
"El otro lado a considerar es que San Miguelito es un distrito dormitorio donde los residentes salen muy temprano y regresan tarde, y éstos prefieren no tener focos de infección a través de la basura que producen en el día, no respetando las frecuencias establecidas para sacarla afuera", agrega el técnico.
Sin embargo, los residentes no consideran que realmente se le esté dando un eficiente servicio de recolección. De acuerdo con Castillo, el hecho de que el servicio de recolección este casado con la facturación del agua es un error, porque la mayoría de las personas tienen dificultades para accesar al agua potable.
A juicio del técnico, el problema se reduce a un asunto de cartera morosa y la empresa es reticente a nuevas inversiones, porque debe haber ingreso para hacerlo efectivo. "Si la comunidad ve que hay inversión en maquinarias o mejor suministro de agua, entonces ella se incentiva a pagar".
El corregimiento de Belisario Frías se creó mediante la ley 21 del 27 de junio del 2000.
Tiene una extensión de 4.3 kilómetros cuadrados y una tasa de desempleo del 17%.
La población total de San Miguelito es de aproximadamente 300, 000 habitantes.