Navarro señaló que actualmente se está realizando cambios en todos los ranchos kunas, emberá y ngöbe buglé por la suma de B/.26,000.
Para el alcalde capitalino lo que sucede con estas instalaciones es que se ubica en un área donde hay humedad y las alimañas (comejen o polilla) se apoderan de las infraestructuras.
Debido a ello se están reemplazando las pencas, lo cual se debe realizar cada siete años. En este sentido en las aldeas indígenas hay que realizar este trabajo.
Según Navarro, el interés de su administración es darle el mejor mantenimiento tal como sea hecho todos los años y posteriormente traer más visitantes y turistas, ya que es una área verdaderamente excepcional y accesible a la que se le puede dar mayor uso.
Luego de las reparaciones se realizará una reunión con el sector privado involucrado en el turismo para promocionar Mi Pueblito.
Entre las mejoras se encuentra la ampliación el Museo de la Pollera en el pueblo interiorano.
También se construirá una biblioteca para que los estudiantes puedan consultar sobre las diversas etnias que componen la exposición. La documentación de la biblioteca se está realizando con el asesoramiento de la Dirección de Patrimonio Histórico del Instituto Nacional de Cultura (INAC), señaló la administrado de Mi Pueblito, Irasema Ahumada.
Los trabajos se culminarán en tres meses mientras tanto los artesanos continuarán trabajando para subsistir y pagar el alquiler del local.
En los ranchos puede haber hasta ocho artesanos en donde cada uno paga mensual B/.40.00. Es decir cada alquiler de rancho está aproximadamente en B/.320.00, lo que representa en un año B/.3,840 por rancho.
Se tiene planeado realizar un relanzamiento de Mi Pueblito con diversos sectores para que conozcan los aspectos atractivos del sitio.
El remozamiento del centro turístico requiere una inversión de B/.26,000 y su funcionamiento anual es de B/.300,000 por año. Los servicios y tuberías han desaparecido.