Nación

El hambre no espera, ¡mata!


En Panamá, el 16% de los niños menores de 5 años padece de algún tipo de desnutrición, según reflejan las estadísticas del Banco Mundial (BM).
De esta cifra, que representa un total de 50,000 niños, el 1% padece de desnutrición aguda.
Para Susy de Varela, presidenta de Nutre-Hogar, la principal causa de muerte en los niños menores de 5 años es la diarrea, que asegura es consecuencia de la mala alimentación.
La presidenta de la fundación cree importante que los médicos, trabajadores sociales y personal del Ministerio de Salud que detecten a niños con desnutrición, los refieran a los Centros de Recuperación Nutricional (CRN), antes que sea "demasiado tarde".
Según Varela, las posibilidades de que los niños no sobrevivan a las enfermedades aumentan si padecen de desnutrición severa. Agrega que muchas de las muertes de infantes responden en el fondo a problemas de desnutrición.
Asegura que las muertes por desnutrición en Panamá se registran especialmente en las áreas donde existe mayor concentración de población indígena.
Al respecto, el informe del BM agrega que la pobreza en áreas de población indígena representa casi un 20% del total de la población pobre del país. Esto significa casi 200,000 indígenas.
En la comarca Ngöbe-Buglé, el 95% de la población vive en condiciones de extrema pobreza, consecuencia del aislamiento de las casas, las difíciles condiciones ambientales, la mala calidad de la tierra y las técnicas precarias de cultivo.
Varela agrega que los más vulnerables a morir por desnutrición son los niños, especialmente los menores de 5 años.
Asegura que en el área de Bocas del Toro, en donde Nutre-Hogar tiene dos Centros de Recuperación Nutricional, han recibido niños de 4 años que no caminan por el retraso causado por la desnutrición que padecen.

Susy de Varela dice que existen formas de reconocer a los niños que padecen desnutrición, pues la enfermedad tiene características propias de su padecimiento, como: debilidad, retardo al caminar, pelo raído, piel áspera, decaimiento y respuestas negativas a los estímulos.
La presidenta de Nutre Hogar se refiere a dos tipos de desnutrición: Marasmática y de Kwashiorkor.
La Marasmática es la más fácil de reconocer. Se caracteriza por la piel acartonada y un notable bajo peso, mientras que los niños que padecen la de Kwashiorkor presentan el vientre abultado y erupciones en la piel.
La desnutrición de Kwashiorkor, caracterizada por la falta de proteína, tiende a confundir a las personas que la identifican como obesidad, por el abultamiento del rostro, abdomen y otras partes del cuerpo de los niños.
Uno de los síntomas comunes de este último tipo de desnutrición, es la diarrea y las manchas en el rostro, las que con el tiempo se extienden por todo el cuerpo del infante.
De ella, un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) revela que 206 millones de niños en países pobres la padecen.
Por su parte el Fondo de la Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en su Estado Mundial de la Infancia asegura que los niños con estos dos tipos de padecimientos tienen mayores posibilidades de morir que el resto con bajo peso.

Susy de Varela asegura que se están desarrollando proyectos en el área de la Comarca Ngöbe- Buglé, para trabajar por las comunidades del área que padecen de hambre y pobreza extrema.
Asegura que en los 10 años que la fundación Nutre-Hogar ha estado en el área, han desarrollado programas para ayudar a los niños con desnutrición extrema.
En la comarca Ngöbe-Buglé, la fundación tiene 2 Centros de Recuperación Nutricional (CRN). Uno en Changuinola y otro en Kankintú, donde se atienden a niños con cuadros de desnutrición severa de segundo y tercer grado, referidos de los centros de salud y los hospitales de San Félix, Chiriquí Grande y Changuinola.
Los niños que ingresan a los CRN reciben atención durante 6 meses o un año, por lo que necesitan que los padres les garanticen que los dejarán recluidos hasta que se recuperen.
Indicó que en muchas ocasiones los padres no comprenden "ni la necesidad, ni la importancia de atender a un niño desnutrido".
Actualmente, el CRN de Kankintú atiende a 30 niños y el de Changuinola recibe la misma cantidad de infantes.
Susy de Varela asegura que el trabajo que desarrollan requiere de "mucha paciencia", pues no sólo intentan satisfacer necesidades inmediatas, sino "cambiar actitudes", lo que asegura, les tomará "mucho tiempo".
Nutre-Hogar tiene 7 CRN en todo el país, en los que se atiende a 285 niños.
Agregó que lo importante no es sólo salvar vidas, sino el saber que "estos niños y están niñas, son los futuros hombres y mujeres de Panamá" y que si no crecen de forma saludable, "el país tendrá una generación de personas con retardo mental, letargo y una elevada mortalidad infantil".
Ante la alarma por la reciente epidemia de meningitis, aseguró que la organización está tomando las medidas para que no ingresen niños con esa enfermedad a los CRN.
El centro de Panamá tiene una sala de aislamiento donde los niños permanecen un tiempo hasta que se garantice su recuperación y no exista posibilidad de contagiar a otros niños.

 

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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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