Nación

‘El incendio no quemó mi espíritu de sobrevivencia’

54 familias panameñas piensan dónde pasar la noche una vez concluyan los 15 días de techo que les ofrece el Gobierno Nacional en residenciales. En El Chorrillo hay decenas de inmuebles en condiciones deplorables. La “Casa Arias” ya había sido condenada por las autoridades del Sinaproc.


José Alberto Chacón (jose.chacon@epasa.com) / -

Hilda parece sentir cosquillas cuando siente el de la cámara.

Pero su alegría se extingue una vez revolotea en su mente una pregunta: dónde ir cuando se consuman los 15 días de gracia que el Ministerio de Vivienda le ofrece en un residencial de Calidonia.

“Del incendio me queda el espíritu de sobrevivencia, eso no lo pudo quemar el fuego, gracias a Dios”, dijo esta cincuentona mientras recibía colchón, ropa y útiles de limpieza en el gimnasio Kiwanis por parte de uno de los políticos del área.

Apenas el martes, 20 años de trabajo se esfumaron en 30 minutos cuando el inmueble “Casa Arias”, en Calle 19 El Chorrillo, se carbonizó.

“Hace apenas 6 meses mi mamá murió. Ella y mi papá se fueron a Arraiján a casa de una de mis hermanas porque decían que ‘esta vaina’ era una porquería. Unos días antes de fallecer me comentó que estaba alegre porque pensaba que nunca iba a salir de esa barraca condenada”, narró Hilda.

Segundos después, Hilda se dirigía hacia el enorme cenicero en el que 12 horas antes se levantaba su hogar. Allí el calor aún se sentía a pesar de lo gris del día. El amargo panorama hace llover lágrimas de sus ojos... “Por primera vez siento lo que han pasado muchos panameños. Perder absolutamente todo. Uno se siente poco o nada, no sabes qué es estar en medio de la nada, y lo peor es no tener dónde quedarte”, contó.

Afectados

Justo al lado de la “Casa Arias” de El Chorrillo hay otro inmueble condenado que por poco resulta manjar de las llamas... es el 836.

Son 16 cuartos, todos ocupados por gente humilde que vive en condiciones deplorables. En una de las piezas superiores vive Yanín Ledezma, una madre soltera de diez niños.

A su drama se suma el desempleo, el abandono de su esposo y la pérdida de todos sus artículos electrónicos porque el agua de los vehículos de extinción de los bomberos cayó sobre sus endebles techos.

“Como el fuego estaba a punto de meterse a nuestras casas, los bomberos tuvieron que echar agua. No tuvimos tiempo de rescatar nada; la ropa, los colchones y los útiles escolares se perdieron. Para colmo, como anoche tuvimos que dormir en un hotel, me robaron la TV y el tanque de gas”, indicó Ledezma.

Para sufragar los gastos de su aglomerada familia, Yanín vende ensaladas de mango, lotería, plancha y hasta hace mandados. “Mi exesposo paga la pensión de 5 de sus hijos, pero no me alcanza; así que tengo que resolver de alguna manera”, relató.

Su esperanza se enfoca en Javier Gudiño, uno de sus vástagos que juega para el equipo Fundación Real Madrid. A pesar de que un psicólogo determinó que el chico de 13 años padece lento aprendizaje, “va bien en la escuela y es bueno en la media cancha”, aseguró Yanín. Solicitó ayuda para juntar 500 dólares con el fin de que su hijo pueda viajar a Costa Rica en junio para un torneo internacional.

 

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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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