Con quemaduras de primer y segundo grado quedó Santiago Rudas, primer testigo del incendio ocurrido el pasado 16 de febrero, donde un total de 35 familias quedaron damnificadas.
Este humilde trabajador de Curundú contó en exclusiva a Panamá América su versión de los hechos.
"Es mentira lo que han dicho en los medios que yo estaba cocinando, me encontraba durmiendo con mis hijos, cuando en la parte de atrás del cuarto, no en mi casa, se originó el siniestro, lo que sí estoy seguro es que no fue corto circuito, ni la estufa".