El próximo jueves 8 iniciarán los trabajos de construcción de lo que será la autopista Panamá - Colón, pese a las múltiples críticas que enfrenta el Gobierno por el traspaso del proyecto a la empresa Norberto Odebrecht.
Una fuente de la Presidencia informó a Panamá América que el acto de la orden de arranque está previsto para el jueves 8, aunque no precisó a qué hora de la mañana.
Lo que sí detalló es que aún están por decidir si este acto oficial se realizará en la entrada de Chilibre o a la altura de la represa Madden.
En la planificación de este evento no sólo participa la Presidencia de la República, sino también el Ministerio de Obras Públicas y la propia Constructora Norberto Odebrecht.
Carlos cobra más de $2 mil por persona y comparte sus ganancias con dos ayudantes. Uno es un chofer con el que se encuentra en las carreteras que conducen a Darién, para llevar a los indocumentados a la capital.
El otro permite que los inmigrantes usen su casa, en Panamá, como guarida, mientras se reúnen con quienes los ayudan a conseguir empleos y vivienda.
Josefa, como llamaremos a la madre de Carlos, se preocupa por él, pero admite que la ganancia es demasiado buena como para dejarla.
"Estaba matándose por unos míseros dólares a la semana cortando césped", dijo la mujer de 42 años, que no quiso revelar su apellido para proteger la identidad de su hijo.
Para Henríquez, los traficantes de humanos son personas que se dedican a ayudar a indocumentados en su afán de salir de un país.
"Estos violan las reglas de Migración, trasladan a los indocumentados de un lugar a otro sin los requisitos que se les exige, como lo es el pasaporte, visas, y los llevan hacia otros países".
El término "coyote", explica la funcionaria, es propiamente utilizado en México tras darse casos de personas que laboraban al margen de la ley en la frontera con Estados Unidos y Suramérica.
"Son personas que cobran a emigrantes por trasladarlos de un lugar a otro y a su vez contratan a otros sujetos que le llaman los "polleros" para que los ayuden en el traslado o tráfico de personas de un país a otro", destacó.
El Código Penal panameño establece el trafico de humanos como un delito contra la comunidad internacional que amerita sanciones de 10 a 15 años de prisión.
A nivel mundial, se calcula que los traficantes humanos tienen una ganancia de $10, 000 millones anuales, filtrando gente ilegal a Estados Unidos.
Las autoridades panameñas y extranjeras registran un descenso en la migración, aunque se desconoce si será duradero.