Trabajadores agremiados a la Confederación Nacional de Unidad Sindical Independiente (CoNUSI) y a los sindicatos de Cable & Wireless y del antiguo IRHE, marcharon ayer desde la Vía España hasta la Asamblea Legislativa, en donde lograron cortesía de sala para advertirle a los legisladores que las protestas en las calles no cesarán, hasta que se retire el proyecto de ley que permite el uso de los B/.1,300 millones del Fondo Fiduciario (FF) y la venta del 49% de las acciones del Estado en la empresa de comunicaciones telefónicas.
Los sindicalistas, quienes portaban banderolas rojas y pancartas que rechazaban la gestión del gobierno, iniciaron su marcha a la altura de la sede de Cables & Wireless, provocando un descomunal tranque en la Vía España que se mantuvo a lo largo del recorrido por la Avenida Central, hasta la Asamblea Legislativa.
Varios centenares de trabajadores se aglutinaron en las calles cercanas al Palacio Legislativo y amenazaron con derribar el portón principal del edificio, hasta que una comisión de legisladores oficialistas y opositores los recibió y gestionó la cortesía de sala de su dirigencia y la entrada de sus bases a las gradas del hemiciclo, las que luego lanzaron insultos contra los legisladores.
Por su parte, el legislador oficialista, José Blandón, advirtió que la discusión del proyecto de ley que autoriza el uso del FF y la venta del 49% de las acciones de Cables & Wireless continuará y podría ser aprobado en primer debate la próxima semana, al tiempo que acusó a los trabajadores de abusar de la cortesía de sala que se les ofreció.
El dirigente del Sindicato de Trabajadores de Cable & Wireless, Boris Vergara, dijo ante los legisladores que "somos representantes del pueblo y les decimos que el uso del Fondo Fiduciario y la venta del 49% de las acciones es un pésimo negocio del gobierno, que no beneficia a ningún panameño y se está promoviendo porque ya se comprometieron para hacerlo, con el fin de pagar la deuda externa".
En tanto, el secretario general del Sindicato Unico de Trabajadores de la Construcción (SUNTRACS), Genaro López, advirtió que "esta marcha es sólo el inicio de una gran jornada de lucha" y aseguró que "el arnulfismo, MOLIRENA, PRD y PDC ya no le meten cuento a los panameños, porque sabemos que este proyecto traerá más desempleo y peores condiciones para los trabajadores".
Mientras tanto, el legislador Blandón indicó que "durante el gobierno anterior nunca se le hubiera dado cortesía de sala a los trabajadores, sino que se les hubiera recibido con bombas lacrimógenas, pero ahora vienen e insultan a los legisladores".
Apuntó que los dirigentes sindicales no son representantes de los trabajadores del país, porque "para lograr esos cargos sólo obtuvieron unos 5 mil votos de sus bases, cuando Mireya Moscoso sacó más de medio millón y para ser legislador yo saqué más de 14 mil".