Los miembros del Consejo de Gabinete en pleno pusieron ayer sus cargos a disposición de la presidenta Mireya Moscoso, decisión que fue aprovechada por diferentes líderes empresariales, políticos y obreros para pedir la remoción de algunos ministros.
Varios de los ministros rechazaron que la decisión sea producto de presiones o una mala evaluación por parte de Moscoso, sin embargo, el titular de Gobierno y Justicia, Winston Spadafora, culpó a los medios de comunicación de ser los responsables de los posibles cambios.
La ministra de la Presidencia, Ivonne Young, aclaró que en el Consejo de Gabinete celebrado ayer surgió el tema de la evaluación del equipo gubernamental y como producto de este análisis nació de forma espontánea la decisión de todos de poner sus cargos a disposición de la mandataria, pero aclaró que "no hay renuncia, ni crisis de Gabinete".
Señaló que la decisión de introducir cambios es potestad de la presidenta y ese anuncio se podría dar a conocer la próxima semana.
Se han estado evaluando las críticas, señaló la ministra Young y agregó que cada día se "va a tratar de conformar un equipo más fuerte para dar las respuestas".
En tanto, el ministro de Gobierno y Justicia, Winston Spadafora, responsabilizó a los medios de comunicación social de tener muy presionada a la presidenta y por esa razón, los ministros en un gesto de solidaridad "hemos decidido dejar a la mandataria en la libertad" de introducir las variantes necesarias.
El ministro de Salud, José Terán, descartó que haya crisis o un grado de desestabilización dentro del equipo gubernamental y agregó que está dispuesto a acatar la decisión de la mandataria con respecto a su cartera .
Rechazó que esta situación provoque una crisis en el país, ya que por el contrario le da mayor estabilidad al Gobierno porque la gobernante tiene la oportunidad de renovar su equipo.
Admitió que la decisión tomada, ya venía siendo analizada por varios ministros y ayer se encontró la ocasión propicia para hacerla de conocimiento de la presidenta, precisó.
Fuentes políticas ligadas a la alianza oficialista, señalaron que la presidenta de la República estaría llamando a formar parte de su Gabinete a cuatro nuevos miembros, en tanto que algunos ministros pasarían a dirigir otras carteras.
En torno a la decisión de los ministros de Estado, se pronunció el presidente de la Cámara de Comercio e Industrias, Manuel José Paredes, quien sostuvo que estos funcionarios han actuado de la manera correcta al brindarle a la presidenta la oportunidad de efectuar los ajustes que crea conveniente.
Recomendó que lo primordial es que se establezca una estrategia de Gobierno que brinde respuestas más rápidas que las brindadas hasta ahora.
"Esto es normal dentro de cualquier Gobierno y no brinda ningún mensaje negativo a los empresarios ni inversionistas, además no se trata de una situación de crisis o fuera de lo normal", precisó Paredes.
"Moscoso tiene la potestad de tomar la decisión sobre los cambios que va a realizar dentro del Gabinete, pero deberá buscar un equipo con el que pueda trabajar cómodamente", señaló Paredes.
Por su parte, la ex presidenta del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CoNEP), Nivia Rossana Castrellón, aseguró que la medida ha sido "muy generosa para con la presidenta", tomando en cuenta la situación del país.
Agregó que no sólo basta hacer un cambio de ministros, sino que esta renovación debe ser precedida de nuevos funcionarios que tengan intenciones de trabajar en base a un plan común.
Castrellón indicó que ningún cambio debe afectar los mandos medios ministeriales, pues se desmejoraría el trabajo hecho y se "causarían algunos problemas".
La empresaria destacó que "los que se incorporen al Gabinete deben esforzarse por trabajar bajo el concepto de un proceso en común y una línea de trabajo única.
En tanto el presidente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE), Carlos Sucre, indicó que la presidenta tiene el derecho constitucional de escoger a sus ministros, y si éstos han puesto el cargo a disposición, quiere decir que hay motivos suficientes para que ella tome una decisión.
Recalcó que prefiere esperar a que la mandataria dé a conocer los cambios ministeriales y espera que sean los más adecuados para que el país retome el auge económico que merece.
Sucre dijo que los nuevos funcionarios que se asignen deben tener conocimiento sobre la situación económica del país.
"Si se toma una decisión rápida sobre el nuevo gabinete, ello no afectará la economía del país, pero lo importante no son las personas, sino el rumbo económico que adopte el Gobierno", recalcó Sucre.
Por otra parte, el presidente del Partido Demócrata Cristiano, Rubén Arosemena, afirmó ayer que la renuncia masiva de los ministros de Estado es un "reconocimiento de que las cosas andaban mal" y ojalá la medida sirva para constituir un equipo de gobierno con mayor liderazgo para que las cosas se corrijan.
"Si se designa un equipo peor que el actual y no genera seguridad al país, en la práctica traería como consecuencia aumentar los niveles de recesión económica", apuntó Arosemena.
Puntualizó que la presidenta "sobrevaloró" el tema de la lealtad política, y no consideró, salvo excepciones, el requisito de la capacidad, experiencia y liderazgo que es lo que debe buscar en su equipo de gobierno.
"A diferencia del equipo de gobierno de Ernesto Pérez Balladares, donde no se miró tanto la vinculación política sino que se dio más importancia a la capacidad y experiencia, hay que recordar que designó a personas que estaban alejadas de su campaña política", acotó Arosemena.
Para el dirigente de la Confederación Nacional de Unidad Sindical Independiente (CONUSI), Gabriel Castillo, es una posición acertada la que han asumido los ministros al poner sus puestos a disposición de la presidenta para que proceda a evaluarlos.
A juicio de Castillo, el Gobierno de Moscoso junto a sus ministros de Estado no han llenado las expectativas del pueblo panameño ni de los empresarios, sino de las Instituciones Financieras Internacionales.
"Ellos sólo se han preocupado por darle seguimiento a la política neoliberal, que ha aumentado aún más los niveles de pobreza y marginalidad", señaló Castillo.
Destacó que ojalá el Gobierno aproveche esta oportunidad para desarrollar un plan nacional con todos los sectores, de tal manera que responda a las necesidades de la población.
En tanto, el presidente encargado del Partido Revolucionario Democrático, Miguel Bush, consideró que la renuncia de los ministros es una forma de distraer la opinión pública nacional, porque el problema radica en la falta de liderazgo de Moscoso ante la carencia de visión por donde enrumbar el país.
"Desde hace tiempo como partido de oposición le hemos dicho que queríamos saber con claridad qué plan económico necesitaba el país y la responsabilidad de esta crisis proviene de Moscoso", adelantó Bush.
Enfatizó que pedirle la renuncia a los ministros es una forma de limpiarse con ellos ante la poca gestión de gobierno.
"No puede ser que el ministro de Desarrollo Agropecuario quiera ir por donde a él le interesa, mientras tanto el ministro de Comercio dice que hay que cumplir con los organismos financieros internacionales, especialmente la OMC", recalcó Bush.
Según Bush, el PRD ha dicho claramente que no va a formar parte del gobierno actual ni desea ingresar a raíz de un cambio de gabinete, sino que desde la oposición puede aportar ideas para mejorar el país.
"Todos los sectores deben sentarse para establecer qué se debe hacer para sacar al país de la situación actual", argumentó el político.
De acuerdo con el dirigente de la Central General de Trabajadores de Panamá (CGTP), Mariano Mena, la renuncia de los ministros no significa nada, si no existe la voluntad de cambiar la política del Estado.
"Quitar a los ministros actuales para poner a otros que no hagan nada; lo que debe hacerse es buscar una nueva política de Estado que ofrezca las respuestas que la clase trabajadora y el pueblo desean", manifestó Mena.
Añadió que espera que se brinde respuesta a los problemas del día a día, y que se abran espacios pensando en el país al poner gente capaz.
"Lo importante no es que las personas sean o no de un partido, sino que se nombre a personas capaces que resuelvan problemas de fondo con la voluntad política", expresó Mena.
Anotó que la mandataria debe aprovechar la oportunidad, de lo contrario se seguirá once meses más con la misma medicina.
El presidente del Partido MOLIRENA, Jesús Rosas, no dio mayor importancia al tema, señalando que la mandataria sólo ejerce su facultad constitucional, ya que "está en pleno derecho para hacer la evaluación en cada ministerio".
Rosas expresó que la renuncia masiva del Gabinete no debe ser interpretada como consecuencia de que los ministros no laboraron como la presidenta esperaba, sino que es normal que al acercarse el año de Gobierno es preciso aplicar el principio fundamental de revisar la efectividad de los altos funcionarios.
En tanto, el presidente del Partido Solidaridad, Carlos Clement, dijo que sólo la presidenta tiene la potestad de reformar su Gabinete, tomando en cuenta el trabajo que realizaron y para tomar esa decisión se puede evaluar el porcentaje de ejecución del presupuesto de cada ministerio.
Según, Clement, pareciera que el porcentaje de ejecución presupuestaria es muy bajo, quizás porque algunos ministros inexpertos no "han tenido la oportunidad e conocer el engranaje gubernamental".