El director de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Ian Chambers, señaló ayer que en Panamá no deben existir jubilaciones especiales y abogó porque se garantice un sistema de equidad en el régimen laboral.
Apuntó que la implementación del sistema de jubilaciones especiales podría traer efectos negativos en el próximo siglo dentro del sistema actuarial de la Caja de Seguro Social (CSS).
El funcionario aclaró que la CSS no está en crisis actualmente, pero que el Estado panameño tiene que tomar algunas decisiones sobre la base de las recomendaciones del informe de la OIT para evitar un caos a partir del año 2025.
"La diferencia entre un grupo y otro no es buena para la nación panameña y los ciudadanos deben saber hasta qué punto es conveniente la aplicación de este sistema", acotó Chambers.
Sostuvo que la OIT entregó un informe actuarial de las finanzas de la CSS y corresponde a las autoridades panameñas determinar qué van a hacer en el futuro para evitar una crisis en la institución.
Explicó que la entidad de seguridad funcionará sin ningún problema hasta el año 2025, sin embargo para evitar que colapse se deben aplicar correctivos con tiempo.
"No estamos hablando de una gran crisis, pero después de esa fecha con los modelos demográficos y económicos de ahora pueden presentarse graves problemas", enfatizó Chambers.
Según se conoció, el informe de la OIT revela que la situación de la CSS está al borde de una "crisis" y si no se toman "medidas drásticas" de contingencia podría provocar la incapacidad de la entidad para pagar las jubilaciones y pensiones a más de 90 mil ciudadanos.
El informe de la OIT fue presentado a la Comisión Tripartita de Apoyo y Seguimiento, en la que intervienen representantes del Consejo Nacional de la Empresa Privada, el Consejo Nacional de los Trabajadores Organizados y del gobierno a través de los ministerios de Trabajo y Economía, así como de la CSS.
Al respecto, el economista, Juan Planells, planteó la necesidad de aplicar correctivos, sobre todo para salvar el Fondo de Invalidez, Vejez y Muerte.
Indicó que se requieren ajustes en la situación financiera, porque el aumento de la expectativa de vida ha provocado un envejecimiento de la población, aumentando los egresos y el sector laboral informal que no paga seguro social.
En la actualidad, los gremios docentes del país adelantan los preparativos para realizar una marcha el próximo viernes hacia la Presidencia de la República para exigir el restablecimiento de las jubilaciones especiales.
Por otra parte, la presidenta de la Asociación Nacional de Enfermeras, Berta de Estribí, afirmó que su gremio está dispuesto a luchar por mejorar la situación de las jubilaciones especiales junto a los educadores.
Manifestó que entre las alternativas que presentarán al gobierno está la elaboración de estudios actuariales que le puedan dar una solución más ventajosa a las enfermeras frente a la realidad económica del país.
Aseguró que las enfermeras merecen jubilarse con su último sueldo, ya que durante toda su vida se exponen a peligros, además de que tienen la obligación de atender durante 24 horas a pacientes en diferentes hospitales.
Indicó que es necesario sentarse con representantes del gobierno para presentarles pruebas de que las condiciones de una enfermera al empezar a laborar no son las mismas que las que presenta a los 50 años de edad, cuando se han perdido muchas aptitudes.