Nación

El portón de la discordia

Su reciente instalación no es bien vista por sectores obreros y urbanistas.


LA INSTALACIÓN de un portón de hierro en la Presidencia de la República es una violación de los derechos que tienen los ciudadanos a manifestarse libremente, declaró el secretario de Organización del Sindicato Unico Nacional de Trabajadores de la Construcción y Similiares (SUNTRACS), Saúl Méndez.
El dirigente sindical argumentó que mientras niños mueren de hambre y por falta de atención médica, el Gobierno Nacional está más preocupado en cerrar perímetros de seguridad, violentando el derecho de los manifestantes a protestar en forma libre y pacífica.
"Me parece una situación aberrante, cuando los políticos están en campaña presidencial, van a todos los barrios a cargar niños y besar mujeres y estrechar manos, pero cuando suben al poder se olvidan del pueblo que los colocó en el poder", indicó Méndez.
Consideró que a todas luces las autoridades gubernamentales demuestran que no están velando por los intereses del pueblo, sino por los intereses propios.
Para el arquitecto Alberto Arosemena, el portón no debe existir, ya que este separa la Presidencia de la República de la gente.
No importa su diseño, el hecho es que no debe existir esa barrera entre el Organo Ejecutivo y el pueblo que lo eligió en los pasados comicios, manifestó Arosemena.
Al respecto, el secretario de Comunicaciones del Estado, Erich Rodríguez Auerbach, sostuvo que el Ministerio de la Presidencia cumplió con todas las recomendaciones exigidas por la Dirección de Patrimonio Histórico para instalar los portones.
La estructura de hierro se colocó para que los manifestantes no lleguen a traspasar el perímetro de seguridad de la Presidencia, y evitar enfrentamientos con el Servicio de Protección Institucional (SPI), como el ocurrido el 19 de julio pasado.
Ese día, un grupo de manifestantes del Comité de Familiares por el Derecho a la Salud y la Vida, protestó en el perímetro de seguridad, registrándose choques entre uniformados y quejosos.
Este incidete fue lo que determinó que el Ministerio de la Presidencia colocara portones de seguridad, entre la calles quinta y sexta, del área presidencial, puntualizó Rodríguez Auerbach.
Panamá América trató de obtener la versión de Patrimonio Histórico, pero sin lograr resultados.
Según una residente del área, que se identificó como Lidia, por el momento, el portón de hierro no los perjudica.
"Nosotros pasamos y no nos dicen ni nos piden nada, es más hasta los carros pueden pasar", indicó.
En su opinión, los portones sólo son cerrados para evitar que manifestantes traspasen el perímetro de seguridad, reemplazando al sistema de mallas movibles que antes se colocaban previo a las protestas.
  • Originalmente se había diseñado otro tipo de portón más pesado, pero Patrimonio Histórico recomendó los existentes para que no debiliten las estructuras de las paredes que sirven de base.

  • Durante las manifestaciones solamente se necesitarán dos o tres unidades del Servicio de Protección Institucional (SPI) para custodiar la puerta de hierro.

  • La Presidencia de la República está dentro de un área declarada Patrimonio Histórico de la Humanidad.


Alfonso Bracho: "No está bien, ya que estamos en un país democrático. Las personas se pueden manifestar. No estoy de acuerdo con el portón de hierro".
Vicente Sánchez: "Depende de cómo se manifiesten las personas, si lo hacen pacíficamente no veo porque le deben poner los portones. Pero si abusan, sí es correcto".
Susana Valdés: "Creo que los portones en los predios del Palacio de las Garzas están bien, son para aquellos ciudadanos que acuden al área a manifestarse por algún problema."
Saúl Méndez: Ese portón de hierro ubicado en la entrada de la Presidencia de la República es una violación a los derechos que tienen todos los panameños de manifestarse.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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