Correos. Hace un tiempo se reformó la numeración de los apartados postales que, desde entonces, tienen nueve cifras como en países de cien o más millones de habitantes. En la mayoría de las casillas aparecen el número viejo y el nuevo.
Servicio. Muchos dueños de apartados se quejan de que las casillas han sido golpeadas o se han deteriorado, sin que nada se haga por devolverlas al estado en que deberían encontrarse, puesto que no se trata de un servicio gratuito.
Deterioro. Hace medio siglo, el servicio de correos de Panamá estaba considerado como uno de los mejores del mundo, y sus estampillas eran valiosísimas. Hoy, la tecnología del Internet y los servicios privados, nos han salvado.