ObispoEn Atalaya, Veraguas, el obispo titular fue retenido contra su voluntad por algunos pobladores iracundos, quienes por el cambio de la imagen del Cristo patrono del pueblo se sienten ofendidos.
MotínFue necesaria la presencia de la Policía, ya que los enloquecidos devotos parecían querer agredir al prelado, y ayer al párroco. Todo, por una imagen que es objeto y sujeto de fe.
SíntomaEs mala señal la torcida devoción de feligreses, quienes, en pleno siglo XXI, relacionan un pedazo de madera con Dios. Peor aún lo es el irrespeto absoluto a un obispo, no importa la religión. Se ve que ya somos capaces de todo.