DescomposiciónUno de los síntomas más dramáticos de la descomposición del tejido social comienza a evidenciarse cuando dentro de los gobiernos a nadie se le hace responder por los desaciertos.
OmisionesPor ejemplo, se perdieron las preferencias con la Unión Europea hasta julio del año 2010, sin que hasta ahora se sepa a ciencia cierta quién o quiénes fueron los funcionarios omisos.
FugasOtro caso es el del Director del Sistema Penitenciario, a quien en los últimos dos años se le han fugado 48 reos de las cárceles, y él sigue como si nada y tan tranquilo.