Olvidado. Un aspecto que el proyecto de ley de protección del menor no ha contemplado es la protección que necesitan los niños contra la forma como las escuelas fallan en lo más básico de toda enseñanza e imponen textos mal escritos, mal concebidos y con abundantes errores.
Mudos. Como desde hace décadas no se ocupa la escuela primaria de proveer un ambiente propicio para el desarrollo de la facultad del lenguaje y para el aprendizaje correcto del idioma, las pretensiones protectoras del proyecto no evitarán que las escuelas primarias sigan graduando niños que no saben hablar ni escribir.
Moral. Exceptuando los gobiernos totalitarios, la moral ciudadana es responsabilidad de la familia, de la escuela y de la iglesia. La injerencia del Estado se limita a preservar las costumbres dentro del marco de lo que los ciudadanos en general consideran moral. ¿Seremos otra vez una excepción dolorosa?