Cárceles. El pésimo manejo que se ha dado al sistema penitenciario y la crisis permanente que se vive en las cárceles del país - esas que algún original sociólogo bautizó como “depósito de muertos vivientes” - ha sido el punto negro en común desde el retorno a la democracia.
Sociedad. Se dice que el trato que las sociedades dan a sus presos y a sus ancianos, es el mejor espejo de ellas. Si nos miramos en nuestro resquebrajado espejo, el reflejo que veremos terminará por espantarnos. ¿Cómo esperamos que disminuyan la violencia y la criminalidad?
Inversión. Urge que las autoridades se sensibilicen con respecto al sistema penitenciario. No se trata de aislar a los criminales y sacarlos de circulación por un tiempo. El reto verdadero es tratar de prepararlos para reinsertarlos en la sociedad. Los recursos que para ello se destinen son inversión más que gasto.