Canasta. Los reportes oficiales reflejan que la canasta básica alimentaria ha subido en Panamá en los últimos cuatro años un 21%, lo que representa más de un 5% anual; es decir, a mucho mayor ritmo que el incremento de los salarios y del poder adquisitivo de los panameños más humildes.
Crecimiento. Si echamos un vistazo a las cifras macroeconómicas, nos percataremos de que al mismo tiempo la tasa de crecimiento del país y del producto interno bruto PIB ha ido avanzando con una rata notable, la mejor de Latinoamérica y también una de las mejores del mundo el año pasado.
Contraste. Mientras la macroeconomía crece, cosa buena, se viene produciendo una disminución en el desempleo y una presión sobre la demanda de productos, servicios y alimentos. Pero en el aspecto microeconómico, los sectores populares sortean como pueden bajar el incremento de los precios. Insistimos, la necesidad de consensuar un aumento general de salarios es real.