Paradoja. Mientras se dirigía al funeral del ex director del Servicio Aéreo Nacional Santiago Fundora, el segundo vicepresidente de la República, Rubén Arosemena, estuvo a punto de morir.
Percance. El avión del SAN en que volaba junto a su esposa y otros panameños, perdió un motor a 17 mil pies de altura, lo que los mantuvo en emergencia aérea durante 15 minutos.
Reliquias. Algunas aeronaves del SAN son piezas dignas de un museo. Se requiere dotar a esta o a la nueva institución anunciada, de un presupuesto de inversión decente que le permita comprar aviones nuevos.