Juramento.
Cuando tomó posesión del cargo de Presidente, Martín Torrijos juró cumplir fielmente la Constitución y las leyes de la República, so pena de que Dios y la Patria se lo demandaran.
Violación.
La Ley Orgánica de la Policía Nacional, fue violada en sus artículos 41 y 47 con la designación de un militar de carrera al frente de la institución, para reemplazar la ausencia absoluta de un director civil.
Peligro.
Luego de la defenestración de la dictadura, retornamos a un Estado de Derecho. Que el primer mandatario de la Nación, sea el que con subterfugios, viole las leyes que juró cumplir fielmente, resulta inaceptable, desafortunado y peligroso.