DerrocheNuestros diputados gozan de prerrogativas como ningún otro funcionario, y la de poder cobrar sin tener que trabajar es la peor de todas. Sin duda, son una vergüenza nacional.
DesfachatezLa peor parte de esta historia atroz es que el desangramiento no se puede evitar. Ellos mismos se han encargado de bloquear cualquier ley que les exija la contraprestación por el voto recibido.
OminosoLo cierto es que las ausencias, que ellos llaman “licencias”, no son exclusivas de este tiempo electoral. Son la norma. Ellos se excusan en que el pueblo los eligió y los acepta como son.