OrgulloTodavía hoy retumban los corazones panameños, henchidos de sincero orgullo patrio, debido a la hazaña lograda por el sin igual colonense Irvin Saladino. El país le ofreció merecido tributo a este muchacho humilde y bueno, que Dios nos obsequió como compatriota.
HomenajeLa ciudadanía se volcó a las calles para saludar a Irving al paso de la caravana por la ciudad capital y rumbo a Colón. La alegría del pueblo panameño tuvo su mejor expresión.
TrabajoComo moraleja y mensaje para el pueblo colonense, el ejemplo de Saladino. El trabajo constante y la dedicación, rinden sus frutos, a pesar de las muchas adversidades. ¡Loor al Campeón!