Expectativas. Panamá es una nación privilegiada en el contexto latinoamericano y mundial. Somos un imán, un diamante, un sueño. No nos percatamos, pero esta es una maravilla de país condenada al éxito.
Economía. Inmersos en la globalidad de hoy, es casi imposible sustraernos de los altibajos de la economía internacional. Sólo nos queda resistir el presente con creatividad, y prepararnos para el futuro.
Recurso. Los habitantes de un país son su mayor activo. Hay que diseñar el tipo de ciudadano que requiere la patria soñada, y trabajar para moldearlo. En la medida que se elabore el recurso humano, así será de bueno, o malo, el porvenir.