MáculaUn puesto en el Gobierno es la cicatriz que va dejando en la sociedad el clientelismo político. Explica también el elefantiásico tamaño del sector público, que crece según los políticos enanos van necesitando huestes. CarreraDicha tara encuentra solución en la carrera administrativa.
Por supuesto, poner cabeza para abajo las reglas del juego cada vez que cambia el Gobierno es igual de inútil. Es como pintar flores, que terminan oliendo a nada. SeriedadMiles de funcionarios viven hoy la ansiedad por lo desconocido.
Tal vez amanezcan, un día cercano, sin trabajo. Fueron puestos en el frente de batalla por políticos del pasado y el presente, quienes los usan como piezas de un juego maldito en el que nadie gana.