AlimentosSe ha hecho pública la intención que tienen los dueños de supermercados de abaratar hasta en un 20% el precio de la comida. Depende de si todos en la cadena de comercialización están dispuestos a hacer lo mismo.
CondiciónQuiere decir que todo estribará en si quienes producen, transportan y venden los alimentos tienen buen corazón. Si no se ponen de acuerdo en cuanto al margen de sus ganancias, seguiremos comiendo caro.
ConcienciaSe espera que el Gobierno actual logre lo que al anterior le fue imposible: conjurar la usura de quienes mantienen por las nubes el precio de la comida, pudiendo bajarlo sin que languidezcan por ello sus cuentas bancarias.