IndolenciaNo habían transcurrido más de 24 horas del tercer aniversario de la peor tragedia del transporte público en Panamá, cuando ya otro “diablo rojo” hacía de las suyas en Tocumen. La irresponsabilidad nuevamente puso en peligro a decenas de panameños. RecurrenciaLas causas son las mismas: alta velocidad, manejo desordenado y mal estado del bus.
Es la historia de nunca acabar. Los operativos y las pruebas antidrogas no logran controlarlos.
Parece que estos señores nunca entrarán en razón. HorrorYa a nadie sorprenden; entre ellos ha habido drogadictos, alcohólicos, asaltantes, homicidas, etc. Las autoridades deben ser inflexibles, de lo contrario, nadie estará seguro cuando salga a la calles.