TráficoReiteramos que el control de tráfico determina el ritmo de crecimiento de un país. Tal como ocurre con un organismo vivo, la vías son arterias y los tranques aneurismas. Liberar el cuerpo social del problema determina el desarrollo.
GobiernoEn los últimos veinte años, ningún gobierno ha tomado en serio el asunto. Han dejado que, tanto el transporte público como el tráfico vehicular privado, estén signados por la anarquía.
DecisiónTodo indica, por el momento, que este gobierno avanza con buen pie hacia una solución preliminar. Se están dando los pasos hacia una solución. Hace falta voluntad política y buen corazón. Veremos.