VisiónLo primero a definir cuando se inicia una empresa, o un proyecto cualquiera, es el cronograma de metas. ¿Qué queremos? ¿En qué tiempo debemos hacer qué? ¿Cuáles son los objetivos? ¿Qué recursos tenemos y cuáles nos faltan?
ImprovisaciónSin este plan o mapa, ningún programa, al plazo que sea, es posible. Se actúa a reacción o por instinto, y no siempre tomando las mejores decisiones. Puede que se logren algunos aciertos, pero serán resultado del azar y no del buen juicio.
SeriedadCuando lo que está en juego es el destino de un país, esta necesidad de planificación e inventario adquiere ribetes dramáticos. Hacerlo de otra manera va contra la ética de la alta política… Es pecar contra la patria.