FalloLa decisión de la Corte Suprema, de separar del cargo a la Procuradora General de la Nación, en una votación que evidenció que el alto tribunal está politizado, ha generado alarma y desazón. EncrucijadaComo ingrediente adicional está la contradictoria interpretación que el Ejecutivo, por un lado, y el Ministerio Público, por otro, hacen de la Constitución. ¿Le corresponderá a esta misma Corte politizada dirimir?
PreocupaciónQue la agenda partidaria aflore en una decisión tan delicada, como la separación de una Procuradora General de la Nación, pone en juego la institucionalidad, y retrotrae el país a épocas que se consideraban ya superadas.