Violencia. Panamá es considerada una de las seis naciones más ricas del continente americano. Este crecimiento, estadístico al menos, trae en sus entrañas un vicio para el que no estábamos preparados: la complejidad del crimen.Evolución. Cuando éramos una pequeña nación a la que un canal interoceánico partía por la mitad, la criminalidad era igual de elemental, y no se requerían mayores armas, materiales o intelectuales, para combatirla. Hoy todo cambió.Estrategia. Para enfrentar lo que nos está pasando hacen falta cerebros, manos y buenas intenciones. La improvisación no es una opción, y menos la politiquería. Hay que convocar a gente apta, provenga de donde provenga, y desechar a quienes, en lugar de ayudar a construir la paz, son parte del problema de la violencia.