SegurosEl Gobierno paga un aproximado de 23 millones de balboas en concepto de primas de seguro. La cantidad no es poca, ni excesiva, en sí misma; lo que preocupa es que no se sabe qué está siendo asegurado.
DesordenLa falta de información es ya una constante. Laborar así, a ciegas, sin datos ni estadísticas, lleva sin remedio a errores y despilfarro. Es mejor tener clara la ruta. Solo de esa manera la meta es posible.
EficienciaLo que se espera de las autoridades es vigilancia, como buenos padres de familia, de los bienes estatales. Es urgente poner orden, pues la inexperiencia y la falta de información representan pésima mancuerna.