Basura. Al Ejecutivo parece importarle muy poco el tema de la recolección y disposición final de los desechos en el país. El escueto anteproyecto de ley que se discute en la Asamblea prueba que el único interés del Palacio de las Garzas es, apenas, descabezar a un alcalde que consideran inepto.
Realidad. Un recorrido por los municipios del interior, sus calles y sus mal llamados vertederos, ponen sobre la mesa un problema de dimensiones colosales. La basura es una amenaza nacional, pero en las alturas no lo ven.
Acciones. Ojalá los diputados aprovechen la ocasión para hacer algo en serio, por primera vez, ante el tema de la basura, pero en todo el país. Caer en el juego maniático que hay entre la Alcaldía capitalina y el Ejecutivo, sería una irresponsabilidad, cuando no una estolidez.