DesidiaEl Cuerpo de Bomberos ha sido condenado históricamente al abandono. Todos los gobiernos han jugado con candela, con tan buena suerte que no se han registrado tragedias de grandes magnitudes. TristezaLa situación que presentamos en esta edición, produce dolor. Estaciones cerradas porque no hay personal ni equipo y bomberos que imploran ayuda a la comunidad para combatir los fuegos. ContradicciónEs difícil entender cómo si hay bomberos que trabajan con las uñas y hasta a pie, hayan vehículos de B/ 63 mil para el director Pablo Tuñón.