Contraloría. El Estado panameño cuenta con una institución nacional independiente de fiscalización, la Contraloría General de la República, cuya misión es velar por el correcto uso de los caudales públicos.
Fiscalización. En un país como Panamá, en el que suele imperar la cultura del “juegavivo”, el control previo ha servido en el pasado para evitar, en muchos casos, situaciones de desfalco y corrupción.
Consecuencias. Como lo han advertido varios ex contralores, las consecuencias de exceptuar a varias instituciones del control previo pueden ser catastróficas. Una vez que se ha derramado la leche, la labor de recogerla es desagradable e inútil.