Anuncio. El Gobierno supo reaccionar a tiempo y escuchar. Con la sombra de Bocas del Toro merodeando el Palacio de las Garzas, el Ejecutivo cortó de plano cualquier polémica y anunció que no explotará Cerro Colorado ni ningún otro yacimiento minero en las comarcas indígenas. Protesta. El anuncio se dio justo cuando miembros de la Comarca Ngöbe Buglé se preparaban para protestar contra el avance de la minería en sus áreas, tras la aprobación de la reforma del Código Minero. Diálogo. Las partes deberían hacer un alto y buscar un acercamiento, tras la ruptura del diálogo. El tema de la explotación minera no se acaba en Cerro Colorado, pero el anuncio del Gobierno marcó el camino a menos desacuerdos, y más consensos.