ProtestasLa aprobación de las reformas mineras ha dejado claro que el tema no solo le interesa a los ambientalistas. Los grupos indígenas, aunque radicalizaron su posición, exigieron que se les escuchara, antes, durante y después de la discusión. PérdidasLos disturbios dejaron su impacto negativo en la economía del país y varios heridos en los hospitales. Por suerte, no hubo víctimas fatales como en Bocas del Toro, donde el caos imperó sobre la razón. DiálogoAunque tardío, el acuerdo que ayer suscribió el Gobierno y los indígenas llega en buen momento y deja de enseñanza, una vez más, que el diálogo es el mejor mecanismo para ponerles fin a las disputas.