Educación. El mercado laboral panameño sigue evolucionando. Al ser una economía de servicios, crece la cantidad de empresas que demandan personal calificado y con una preparación académica que marcha al ritmo del desarrollo del país. Estrategia. Las universidades públicas y privadas deberían enfocar sus planes a estas carreras. En los países desarrollados, la estrategia de suplir al mercado con el personal que demanda ha logrado reducir los niveles de desempleo. Reto. En las áreas más vulnerables del país, donde prevalece la pobreza y la pobreza extrema, es indispensable impulsar proyectos académicos que generen más oportunidades para los jóvenes y que incentiven la llegada de más inversiones.