Wikileaks. Es quizás la mayor filtración de la historia. Los cables diplomáticos difundidos por Wikileaks a un grupo selecto de medios han revelado las intimidades de la clase diplomática de Estados Unidos y sus relaciones con otros países. Panamá América dejó sentado, desde un primer momento, que su norte sería la independencia y el desarrollo de un periodismo de investigación profunda, imparcial y de impacto. Este diario logró obtener los cientos de cables diplomáticos sobre Panamá, los cuales fueron entregados por Wikileaks, tras la firma de un acuerdo privado de cooperación.
Revelar lo que el poder y los Estados ocultan es la piedra angular del periodismo. Los cables obtenidos por Wikileaks demuestran, en cualquier país en que se elaboren, cómo Estados Unidos engañó a sus ciudadanos, a sus aliados y al resto del mundo libre. Entre esa cantidad extraordinaria de cables hay cientos sobre Panamá. Los informes que enviaba la Embajada de Estados Unidos son comprometedores y ponen en las sombras a las históricas relaciones entre ambos países. Es la doble moral al descubierto.
Y este tipo de asuntos, precisamente, son los que debe revelar y dar a conocer el periodismo. Nosotros no solo escribimos opiniones, Panamá América busca llegar a sus lectores con material periodístico que le permita a estos conocer más sobre su ciudad, su país y el mundo.
El periodismo es, como la vieja frase lo dice, perro guardián de la democracia. Ese es nuestro trabajo. Panamá América, con la serie sobre Wikileaks que inicia hoy, lo está haciendo.