Impunidad. Los asesinatos por encargo, ejecutados por fríos sicarios, se han convertido en noticia diaria, con una repetición nunca antes vista en Panamá. Cualquier límite imaginado se ha cruzado. Las calles se han convertido en la selva.
Freno. La situación está llegando a un límite intolerable. Las autoridades de seguridad tienen, quizás, la última oportunidad para frenar la actual locura. O la Policía Nacional y los organismos de seguridad empiezan a capturar a los culpables, o la ola de impunidad asesina no se detendrá.