Silencio. Las autoridades, lejos de aclarar el asunto, prefirieron un silencio que ya a esta altura roza la complicidad. El Ministerio Público, por su parte, no da señales de vida. Otro segundo cómplice.
Cambio. Titulación, cuasi robo, concesiones a centavos, concesiones ilegales y allegados. Todo un combo que reventó en la cara de la gente hace rato. O se cambia ahora, o ya el no retorno será definitivo.