SEGURIDAD. La legalidad del “Pele police” ha sido puesta en duda. La aplicación del sistema para detectar a los delincuentes y las personas que tienen casos pendientes con la ley ha sido efectiva.
CONTROLES. A pesar de ser un instrumento de seguridad, también ha provocado un fuerte rechazo de algunos sectores que defienden los derechos humanos. Sus detractores evocan la Constitución que establece el derecho a transitar libremente por el país.
REVISION. El reciente fallo de un juzgado, que advierte la ilegalidad de este sistema, permite abrir el debate sobre este tema. Cualquier mecanismo que garantice seguridad debe respetar la legislación vigente.