Ruptura. Los grupos indígenas han llevado las negociaciones con el Gobierno al extremo, alejando cada vez más la posibilidad de alcanzar algún acuerdo que ponga fin a semanas de incertidumbre. Pactos. Los indígenas no han respetado ningún acuerdo para suspender las manifestaciones y cierres de calles. Contrario a lo pactado se han dedicado a bloquear la Interamericana y los accesos a su comarca sin importarles el proceso de negociación en la Asamblea.
Justicia. Los indígenas deben respetar a los ciudadanos panameños que no viven en su comarca.
La decisión de permitir o no hidroeléctricas fuera de su territorio es de los panameños.