Descaro.El descaro de algunos diputados roza el absurdo. No es de extrañar que la Asamblea Nacional sea la institución que peor imagen tenga entre la gente.Patrimonio.Los recursos del Estado son, justamente, del Estado y para beneficio de todos.
Ya no alcanza con trazar los nombres de los diputados para hacer propaganda con bienes que no le pertenecen, aunque los hayan gestionado.Inaceptable.Utilizar una ambulancia con fines políticos es funesto. El diputado de Aguadulce debería entender que con la salud no se juega a la política.
Más, cuando el patrimonio no es personal. Vergüenza.