EDUCACIÓN.Panamá vive un auge económico. Las tasas de crecimiento son la envidia de otros países.
Sin embargo, para poder planificar a largo plazo hay una sola cosa que se debe mejorar, cambiar y modernizar en el país: la educación. Y no debe ser un esfuerzo de un solo Gobierno, sino una política de Estado.UNIVERSIDADES.Formar ciudadanos para que se inserten en el mercado laboral le cuesta al país, no años, sino décadas de esfuerzo.
Y dentro de esa formación, las universidades son clave en el proceso de aprendizaje.RIGUROSO.El Ministerio de Educación debe se riguroso e implacable con las casas de estudios superiores que no pasen el proceso de autoevaluación y planes de manejo institucional. Panamá no se puede dar el lujo de jugar con la educación o, lo que es lo mismo, con el futuro.