HISTORIA. El 2 de enero es una fecha llena de resonancia. Por un lado, está el golpe de Acción Comunal, en 1931, que revolucionó la vida política nacional y por otro, el asesinato del presidente José Antonio Remón Cantera, en 1955. Ambos hechos abrieron caminos inesperados y, como en toda crisis, oportunidades.
APRENDIZAJE. Un país que pierde su memoria está condenado a los errores. Hay que volver sobre lo vivido para sacar las enseñanzas para sortear escollos, rescatar las experiencias valiosas y desechar todo aquello que nos estancó y llevó a callejones sin salidas.
FUTURO. El mañana está lleno de expectativa, y no poca incertidumbre. Mucha de la angustia que provoca esa falta de certeza por lo desconocido se cura diseñando un proyecto de país y ese plan se nutre de la evaluación del pasado. Si vemos que estamos avanzando por caminos errados, que otros ya pisaron con saldo negativo, corrijamos el rumbo.