Indignación. El intento de atraco al erario por parte de un grupo de diputados recibió la indignación ciudadana. La presión ejercida demostró la importancia que en democracia tiene la libertad de prensa.
Mensaje. Resulta claro que muchos de los diputados no entendieron el mensaje que expresó la inmensa mayoría del pueblo panameño en las urnas el 3 de mayo.
Cambio. Dios quiera que aquellos que llegan a la Asamblea el 1° de julio aprendan la lección, tal vez lo único que puede rescatarse de esta última evidencia de la imbecilidad moral de los que se van, ojalá para siempre.