Revés. El sueño duró poco. Los muchachos hicieron lo posible, pero no fue suficiente. Hay que recoger los pedazos de esa ilusión rota y tratar de elaborar con ella una estrategia exitosa.
Futuro. El mundial de fútbol del 2010 ya es pasado para el país. Debemos pensar en el siguiente. Lamentarnos y buscar culpables no nos ayudará a lograrlo.
Trabajo. Cualquiera, desde el más culto hasta el de menos luces, sabe que ningún proyecto se logra de la noche a la mañana. Hay que empezar desde abajo. Sin demora, debemos labrar nuestro propio tiquete al 2014.