Educación. A pesar de la importancia fundamental que reviste como herramienta básica para lograr la competitividad y, por ende, el desarrollo, nuestra educación atraviesa, desde hace años, una profunda y terrible crisis.
Currículo. Panamá está en mora de actualizar y modernizar sus programas académicos. La educación que se imparte en nuestras escuelas y colegios tiene un diseño desfasado, que data de la década de los años sesenta.
Ilusión. La tragedia es que la sociedad entera es cómplice y a la vez víctima de un engaño colectivo. Cada año seguimos graduando bachilleres, que carecen del “avituallamiento intelectual” y educativo para enfrentarse al mundo real.