Inseguridad
La política errada para combatir la delincuencia les ha permitido a los infractores ganar cada día más terreno, a tal punto que los robos a bancos son casi cotidianos y ni hablar de los secuestros y el tráfico de drogas.
Incremento
El pago a los pandilleros de parte del Gobierno, para que no delincan, es uno de los fracasos más grandes de la historia. La medida poco ha servido en provincias de Chiriquí y Colón, donde están fuera de control.
Irrespeto
Antes la policía era mirada con mucho respeto, hoy los delincuentes se enfrentan a tiros a cualquier hora del día con los agentes y los desafían con asaltos a restaurantes, almacenes y otros locales. La población tiene temor.